¿Qué pasa cuando la justicia ciudadana se desborda? La historia de un intento de linchamiento en Ixtapaluca

14/01/2026 19:00 | 2 min de lectura

¿Qué pasa cuando la justicia ciudadana se desborda? La historia de un intento de linchamiento en Ixtapaluca

¿Alguna vez te has preguntado qué sucede cuando la justicia local se olvida en manos de los propios vecinos? La respuesta se vivió en la Unidad Habitacional San Buenaventura en Ixtapaluca, Estado de México, el pasado 14 de enero de 2026.

Todo empezó con un robo: una motocicleta fue sustraída en la zona, y el responsable fue rápidamente señalado por la víctima y los habitantes. Contra toda expectativa, los vecinos lograron retener y someter al sospechoso, casi en un intento de justicia por su propia cuenta, frustrando su escape ante la ausencia de las autoridades.

Pero lo que pudo ser un acto de justicia ciudadana se convirtió en un escenario de tensión máxima. Cuando llegaron policías de Seguridad Pública Municipal, encontraron una multitud que rodeaba al presunto ladrón y, lejos de calmarse, comenzaron a enfrentarlos con consignas y acusaciones que reflejaban un hartazgo acumulado. La presencia policial fue imprescindible para evitar una posible agresión colectiva y, finalmente, lograron mantener el control, asegurando al hombre.

Los moradores del lugar no dudaron en denunciar que robos de motocicletas, asaltos a transeúntes y atracos a negocios se han vuelto parte de la rutina diaria en su comunidad. Resaltan que los patrullajes son escasos, las respuestas lentas y las denuncias pocas veces terminan en detenciones efectivas.

Expertos en seguridad advierten que estas reacciones colectivas reflejan una pérdida de confianza en las instituciones y representan un riesgo real de que ocurran linchamientos o ejecuciones extrajudiciales. El Estado de México, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, mantiene desde hace años el primer lugar nacional en cantidad de delitos. Municipios como Ixtapaluca, Chalco y Valle de Chalco registran altos índices de robos con violencia y otros delitos patrimoniales.

En el caso particular de Ixtapaluca, la percepción de inseguridad crece día con día, mientras las autoridades del gobierno municipal, liderado por Felipe Arvizu, anuncian estrategias que no parecen reflejarse en la calle. Los habitantes de San Buenaventura responsabilizan al alcalde de no frenar la escalada delictiva y expresan su desencanto por la falta de resultados tangibles en materia de seguridad en su segundo año de gestión.

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