¿Alguna vez has sentido que el mar puede ser hermoso y peligroso al mismo tiempo? Este viernes, esa realidad tocó de cerca a una familia originaria de Texcoco, Estado de México, que perdió a tres de sus integrantes en las playas de la Barra de Cazones, al norte de Veracruz.
Seis personas ingresaron al mar para disfrutar de un día en la playa. Pero la fuerza de la corriente y el oleaje intenso no perdonaron. Dos adultos y una menor de edad fueron arrastrados por el mar, provocando una tragedia que conmovió a todos.
Hasta ahora, la búsqueda continúa para localizar el cuerpo de la menor, que aún no ha sido encontrada. Sin embargo, tres personas lograron ser rescatadas gracias a la rápida intervención del agente municipal y de restauranteros locales. Una de ellas fue trasladada de emergencia a un hospital en Poza Rica para recibir atención.
El director de Protección Civil Municipal de Cazones, Víctor Usiel Ramírez Rodríguez, confirmó que las labores de búsqueda siguen en marcha. La pérdida de la menor se atribuye a las malas condiciones del mar, que arrastraron a las víctimas mar adentro, agravadas quizás por que habrían ingerido alimentos antes de ingresar.
Las autoridades insisten: ¡extremen precauciones! El mar puede ser un lugar de diversión, pero también de peligro, especialmente cuando las condiciones marítimas son adversas. ¿Qué nos enseña esta tragedia? Que la naturaleza exige respeto y cautela, y que no podemos olvidar que, a veces, una decisión simple puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.