¿Alguna vez te has preguntado qué pasa cuando un socavón aparece justo sobre un puente importante? En Naucalpan, el 22 de diciembre de 2025, esa pregunta encontró respuesta con la aparición de un hundimiento en el puente Miramar, en la comunidad de San José Río Hondo.
La circulación vehicular en Río Hondo fue totalmente cerrada, afectando a todos los conductores que transitaban hacia y desde el Toreo. ¿Qué hizo que las autoridades actuaran con tanta rapidez? El socavón se localiza en la estructura del paso elevado que cruza un afluente, lo que representa un riesgo severo para los automovilistas y el transporte público en la zona.
Para prevenir tragedias, el área fue acordonada con cintas y vallas de seguridad, y se restringió el tránsito. La instrucción clara: extremar precauciones y buscar vías alternas. Pero, ¿qué pasa en las calles? La reducción a un solo carril en las zonas cercanas ha creado un lento embotellamiento en las horas pico, incrementando la frustración de quienes pasan por allí.
Personal especializado permanece en el lugar, evaluando la cantidad de daño y vigilando que la estructura del puente mantenga su integridad. La intención, según informó el Gobierno Municipal de Ciudad Naucalpan, a través del OAPAS, es realizar las valoraciones técnicas necesarias para determinar si el puente puede seguir usándose y planear las reparaciones correspondientes.
Además, en coordinación con la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), se están llevando a cabo trabajos preliminares en el socavón ubicado en el Camino hacia Río Hondo. ¿Qué se busca? Garantizar la seguridad de todos y evitar que un hundimiento cause una tragedia mayor.
Mientras tanto, las autoridades recomiendan a los conductores evitar la zona, planificar con anticipación sus trayectos y utilizar vías alternas para minimizar el impacto en su movilidad. Una situación que nos recuerda cuán delicada puede ser la estructura de nuestras calles y la importancia de actuar con rapidez ante signos de peligro.