¿Alguna vez te has preguntado qué diferencia realmente hay entre hacer campaña y gobernar? La senadora del Centro Democrático, Paola Holguín, dejó una profunda reflexión en sus redes sociales que ha despertado debate en todos los círculos políticos del país.
Holguín compartió en su cuenta de X un mensaje donde insiste en que la política no debe ser solo una lucha por el poder, sino un ejercicio basado en principios, ideas y una plataforma sólida que beneficie al país. Ella afirma que "como se hace campaña, se gobierna", sugiriendo que las actitudes, valores y principios que adoptamos en la campaña deben reflejarse en la gestión del poder.
¿Pero qué hay detrás de estas palabras? La senadora fue clara y precisó que su reflexión no iba dirigida a ninguna persona en particular, incluyendo al presidente Gustavo Petro, a quien ha criticado en varias oportunidades. En cambio, quiso ofrecer un análisis más amplio y profundo, centrado en mejorar la ética y la moralidad en la política.
Holguín enfatizó que un buen político no puede serlo sin ser también un buen ser humano. Utilizó la metáfora de “nadie ensucia el agua que se va a tomar” para ejemplificar la importancia de la honestidad y la integridad en los líderes. Cuando se trata de gobernar, ella apuesta por valores como la ética y la moralidad, que parecen en peligro en el clima actual de confrontación.
Asimismo, llamó a priorizar la unidad sobre la división y a practicar la política con respeto, considerándolo esencial para fortalecer la democracia. Para ella, ganar una elección no es suficiente; el verdadero desafío es afrontar los retos del país con una gestión seria, basada en conocimiento, disciplina y visión.
Holguín expresó: "Con emociones se puede ganar una campaña, pero para gobernar se requiere conocimiento, disciplina, visión, capacidad gerencial y comunicación". Aprovechó la oportunidad para motivar a su partido, el Centro Democrático, que se encuentra en plena búsqueda de su próximo candidato presidencial para 2026. Ella misma está en esa lista, junto con figuras como María Fernanda Cabal, Paloma Valencia, Andrés Guerra y su hijo, Miguel Uribe Turbay, quien falleció en 2025.
En medio de este proceso, la senadora resaltó que en la lucha por la próxima presidencia, se ha puesto demasiado énfasis en la figura del líder y poco en las ideas y capacidades reales para transformar el país. Considera que, más que un afán por el candidato, Colombia necesita pasar del mesianismo a una democracia fuerte, estable y representativa.
¿Será que esta reflexión marca un cambio en la forma en que los políticos abordan su liderazgo? Solo el tiempo y las próximas elecciones darán la respuesta, pero sin duda, invita a una profunda introspección sobre qué clase de liderazgo necesita Colombia para avanzar hacia un futuro mejor.