¿Alguna vez te has preguntado cómo las autoridades detectan y capturan a jóvenes involucrados en delitos? La historia de Miguel N., un joven de 18 años, en Nicolás Romero, Estado de México, te sorprenderá.
Todo ocurrió el 6 de enero de 2026, cuando en un recorrido de vigilancia, elementos de la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM) detectaron a un sospechoso en la colonia Clara Córdoba Morán. La atención de los policías fue inmediata ante la actitud sospechosa de Miguel N., quien caminaba por la calle Héctor Martínez.
¿Pero qué fue lo que llamó la atención de los oficiales? Cuando le dieron la orden de revisión, encontraron en sus pertenencias cinco envoltorios con hierba seca y verde, con características típicas de marihuana. Además, tenían cinco dosis de una sustancia granulada que parecía ser cristal.
Este hallazgo no solo fue un simple decomiso: las investigaciones sugieren que Miguel N. podría ser parte de una célula delictiva originaria de la Ciudad de México. Según las autoridades, esta organización se dedica al comercio de drogas y al robo de motocicletas.
¿El objetivo de los oficiales? Continuar con las investigaciones para esclarecer totalmente estos hechos y desmantelar las redes criminales que operan en la zona. ¿Qué impacto tendrá esta captura en la lucha contra la delincuencia en la región? Solo el tiempo lo dirá, pero lo que sí es seguro es que cada detención cuenta en la batalla contra el crimen organizado.