¿Alguna vez te has preguntado qué sucede realmente cuando un avión cae del cielo? El 15 de diciembre, en los límites de Toluca y San Mateo Atenco, ocurrió un accidente que estremeció a México: un jet privado de la empresa Jetpro se desplomó, cobrando la vida de diez personas, incluyendo a siete miembros de una misma familia. La investigación sobre este trágico incidente aún sigue en marcha, pero hay avances clave que podrían ofrecer respuestas en los próximos meses.
¿Sabías que la caja negra, ese dispositivo que recoge toda la información de un vuelo, ya está en Houston, Texas, para ser analizada? Según Adrián Vargas González, representante legal de las familias de las víctimas, este proceso de interpretación puede tomar al menos cuatro meses. ¿Por qué tanto tiempo? Porque los expertos necesitan revisar minuciosamente los datos meteorológicos y las grabaciones de las comunicaciones aéreas, que contienen claves alfanuméricas que deben ser interpretadas cuidadosamente.
Pero no solo eso. La Fiscalía también está revisando el plan de vuelo y la documentación enviada por la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), además de asegurarse de obtener toda la información relacionada con las pólizas de seguro de la aeronave. Todo este material será estudiado por peritos especializados, quienes emitirán dictámenes técnicos que podrían esclarecer las causas del desplome.
En el lugar del accidente, las autoridades realizaron un proceso en distintas fases: primero analizaron los restos de la aeronave, y posteriormente los restos orgánicos, con el objetivo de asegurar indicios relevantes para el caso. Vargas González explica que actualmente están en la etapa de revisión de estos restos, lo que permite confirmar que la investigación avanza de manera firme.
¿Y qué hay del futuro cercano? La misma fuente indica que en aproximadamente un mes, la Fiscalía podría tener ya algunos dictámenes preliminares basados en grabaciones de la torre de control y otras evidencias técnicas, que aún requieren análisis especializado. Aunque hasta ahora no hay información pública oficial, las reuniones con familiares y sus representantes revelan que el proceso sigue en marcha, con la esperanza de esclarecer qué ocurrió realmente aquella fatídica tarde en Toluca.