¿Alguna vez te has preguntado cuánto dinero necesitas para considerarte realmente 'rico' en España? La respuesta no es tan sencilla como parece. Según una reciente publicación de Business Insider, el umbral para ser considerado de clase acomodada en nuestro país es de aproximadamente 3,673 euros brutos al mes, unos 44,000 euros brutos al año.
Pero, ¿es esa cantidad la que refleja verdaderamente la posición económica de un hogar? Para entenderlo mejor, es útil mirar cómo lo calculan en otros países y qué implica realmente ser 'rico' en Europa. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) define las clases sociales en función de la mediana salarial, lo que nos da una visión comparativa más clara.
En España, la mediana de ingresos mensuales en 2024 es de 2,001 euros brutos. Según la metodología de la OCDE, un hogar con ingresos entre el 75% y el 200% de esa mediana —es decir, entre 1,500 y 4,002 euros brutos al mes— se considera de clase media. Por debajo, estarían en la clase baja, y por encima, en la clase alta.
Ahora, si comparamos con otros países, la diferencia en los umbrales para considerarse 'rico' es notable. En Francia, ese límite está por encima de los 3,700 euros netos mensuales, en Alemania supera los 3,900 euros netos para hogares unipersonales, y en Reino Unido, la frontera se encuentra cerca de las 70,000 libras anuales, aproximadamente 6,400 euros brutos al mes.
Pero hay que hacer una distinción importante: entre riqueza estadística y fiscal. En España, los tramos más altos del IRPF comienzan en rangos de entre 60,000 y 90,000 euros al año, dependiendo de la comunidad autónoma, muy por encima de los 44,000 euros que sugiere Business Insider. Además, el Impuesto sobre el Patrimonio solo se aplica a patrimonios superiores a 700,000 euros netos, lo que indica que para Hacienda, la verdadera riqueza se mide más por el patrimonio que por el salario.
Un estudio de BuchhaltungsButler y DataPulse Research analizó cuánto dinero necesita una familia —dos adultos y un niño menor de 14 años— para estar en el 10% más rico en cada país. En España, ese umbral se fija en aproximadamente 67,000 euros netos al año. Esto sitúa a nuestro país cerca de la media europea, donde el promedio para ser parte de ese top 10% es de unos 71,000 euros netos anuales.
Las diferencias entre países son enormes. En Luxemburgo, por ejemplo, se requiere superar los 175,000 euros netos al año, mientras que en Portugal basta con 46,000 euros y en Turquía, apenas 19,000 euros para estar en ese mismo top. ¿Por qué estas diferencias? Porque el poder adquisitivo no solo depende del ingreso, sino también del coste de vida en cada país.
De hecho, si ajustamos los ingresos considerando el costo de vida, los 67,000 euros en España equivale a tener un poder adquisitivo similar a unos 105,000 euros en Dinamarca, donde todo cuesta mucho más. Por otro lado, esos 175,000 euros en Luxemburgo se reducen a unos 130,000 euros en términos reales, y los 19,000 euros en Turquía representan unos 46,000 euros en Europa Occidental.
Este análisis revela que, aunque los umbrales para ser considerado 'rico' en España son más bajos, el menor coste de vida ayuda a equilibrar las diferencias con economías más desarrolladas. Sin embargo, una familia media en España tendría que duplicar prácticamente sus ingresos para alcanzar el nivel del 10% más rico del país.
Por último, el estudio destaca que en la Unión Europea, el 10% más rico concentra alrededor del 24% de toda la renta, y en países con mayor desigualdad, esa proporción aumenta hasta el 36%. La realidad es que, en España, ser parte de ese grupo privilegiado requiere una inversión significativa, y el concepto de 'riqueza' va mucho más allá del simple salario.