¿Alguna vez has visto una columna de humo desde lo lejos y te preguntaste qué está ocurriendo? La tarde del martes 6 de enero de 2026, ese escenario se vivió en Cuautitlán Izcalli, Estado de México, cuando un incendio arrasó un terreno baldío en la zona conocida como Los Ailes, cerca del basurero municipal.
Los vecinos alertaron a las autoridades al observar el humo, que se extendió rápidamente y llamó la atención desde distintos puntos del municipio. En respuesta, elementos de Protección Civil y bomberos acudieron al área para tomar el control y evitar que el fuego se propagara hacia las viviendas o carreteras cercanas.
Hasta ahora, no hay reportes de personas heridas ni daños en hogares, pero las autoridades mantienen una constante vigilancia en la zona afectada. ¿Por qué ocurre esto? Según datos de Probosque en el Estado de México, durante la temporada de estiaje, más del 80% de los incendios en la región son provocados por actividades humanas, como la quema de basura en pastizales y terrenos baldíos.
Estos incendios no solo generan partículas contaminantes que afectan la salud de todos, sino que también representan un riesgo para el entorno natural y urbano. Por eso, las autoridades locales en Cuautitlán Izcalli hicieron un llamado a la comunidad para evitar transitar por la zona, mantener puertas y ventanas cerradas para reducir la inhalación de humo y no acercarse al área afectada.
¿Y qué hacer si detectas un conato de incendio? La respuesta es clara: Reportarlo inmediatamente al número de emergencias 911. Así se facilita una atención rápida y se previenen daños mayores. La prevención y la colaboración ciudadana son clave para mantenernos seguros ante estos incidentes.