¿Sabías que el robo de cableado en instalaciones clave puede dejar sin agua a miles de familias? Así está sucediendo en la región de los volcanes del Estado de México.
El pasado 12 de enero de 2026, en la localidad de Tenango del Aire, fue robado el cableado eléctrico de la planta PR-1 del sistema Sureste, administrada por la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM). Este acto vandálico paralizó parte del sistema de bombeo, provocando que municipios como Atlautla, Ozumba, Tepetlixpa y Ayapango, con más de 120,000 habitantes en total, enfrentaran un severo desabasto de agua.
Los habitantes, que dependen casi por completo del sistema regional para sus necesidades diarias, han visto cómo actividades básicas como preparar comida, bañarse y mantener sus pequeños comercios se ven amenazadas por esta situación.
Muchos se preguntan: ¿qué pasará después? La CAEM anunció que las cuadrillas técnicas ya trabajan arduamente en la restitución del cableado robado y en la reparación del sistema eléctrico, pero todavía no hay una fecha definida para la normalización total del servicio. La recuperación será gradual y dependerá de cada sección del sistema.
El organismo hizo un llamado urgente a la población para usar de manera responsable el agua disponible, debido a que tanto cabeceras municipales como comunidades permanecen afectadas. La dependencia advirtió que, si estos actos vandálicos continúan, la vulnerabilidad en el acceso al agua en la región aumentará todavía más.
De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), más del 90% de la población del Estado de México depende de sistemas públicos para abastecerse de agua, lo que hace que cualquier daño o robo a la infraestructura hidráulica sea una crisis para toda la comunidad.
¿Estamos preparados para proteger recursos tan vitales? Expertos advierten que los robos de infraestructura hidráulica se han convertido en una amenaza persistente en regiones con alta densidad poblacional, poniendo en jaque la seguridad hídrica de muchos municipios.