¿Alguna vez te has preguntado qué pasa cuando un acto de violencia termina en una tragedia irreversible? El 18 de diciembre de 2025, en la colonia Capula de Tepotzotlán, un hecho desgarrador conmovió a la comunidad. Omar N, presunto responsable, estranguló y desvivió a su expareja con una agujeta tras una discusión aparentemente trivial.
La historia empezó en la esquina de Hernán Gómez e Insurgentes, donde aquella noche, una pelea se tornó mortal. Según las investigaciones, Omar N la habría privado de la vida, dejando su cuerpo tendido sobre el pavimento. A pesar de la rápida llegada de los cuerpos de emergencia, los signos de violencia extrema en la víctima fueron tan evidentes que no pudieron salvarla; se reportó, en su lugar, un ataque al corazón, pero la autopsia reveló otra verdad.
Tras estos hechos, las autoridades no tardaron en actuar. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) abrió una carpeta de investigación que fue clave para dar con el paradero del agresor. La orden judicial fue cumplimentada y Omar N fue capturado y llevado a prisión.
Actualmente, el presunto feminicida se encuentra en el Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Cuautitlán, en espera de que avance el proceso judicial que determinará su destino legal. ¿Qué medidas se implementarán para evitar futuros casos como este? La justicia ya empezó a actuar, pero la pregunta persiste: ¿cuándo dejará de repetirse una historia tan dolorosa en nuestra comunidad?