¿Te imaginas detectar un escándalo en pleno día en el ayuntamiento de Ixtlahuaca, Edomex? La comunidad local se sorprendió cuando se difundió que empleados de la Dirección de Comunicación Social habrían sido sorprendidos consumiendo drogas en sus instalaciones. La noticia circuló rápidamente y provocó una fuerte reacción que terminó con la separación de algunos funcionarios, incluida la directora del área, Aida H. A.
Según los informes iniciales, la secretaria de comunicación, junto con otros dos empleados, supuestamente fueron sorprendidos consumiendo cannabis durante su horario laboral y en espacios públicos del ayuntamiento. La denuncia, que generó molestia entre otros trabajadores, fue tomada en serio y causó la rápida remoción de los implicados.
Pero, ¿qué hay de verdad en esta historia? Este drama no quedó allí. El ayuntamiento de Ixtlahuaca reaccionó a través de sus redes sociales, desmintiendo categóricamente las acusaciones. En su comunicado oficial, condenaron la difusión de información falsa, resaltando el daño que esto ha causado tanto a las personas afectadas como a la imagen de la administración municipal.
Además, anunciaron que tomarán acciones legales contra quienes difundieron esta información sin pruebas, incluyendo las páginas y cuentas que han alimentado la noticia falsa. ¿Qué impacto tendrá esta aclaración en la comunidad? Solo el tiempo lo dirá. Lo que sí quedó claro es que, en estos casos, la verdad y la desinformación pueden enfrentarse en una batalla que aún está en curso.