La Ley 2466 de 2025 en Colombia introduce cambios significativos en el marco de las relaciones laborales, afectando directamente la forma en que empresas públicas y privadas vinculan a sus trabajadores. Según reporta Caracol Radio, la reforma redefine los límites del contrato por prestación de servicios y establece condiciones más estrictas, especialmente para actividades de carácter permanente dentro de las organizaciones.
La legislación vigente señala que la prestación de servicios no debe aplicarse cuando en la relación laboral existan elementos como horarios definidos, instrucciones constantes, supervisión directa y dependencia económica, indicativos de un vínculo laboral. En estos casos, la ley exige que la relación se reconozca formalmente como un contrato laboral, garantizando derechos y obligaciones.
La reforma también modifica los contratos a término fijo, estableciendo un máximo de duración de cuatro años, incluyendo renovaciones. Posterior a ese período, el vínculo laboral se convierte automáticamente en un contrato indefinido, sin necesidad de nuevos acuerdos. Las renovaciones a corto plazo se regulan de manera precisa: contratos inferiores a un año pueden prorrogarse hasta cuatro veces dentro del límite total, y las renovaciones automáticas están limitadas a tres, tras las cuales el contrato se ajusta a un año.
Un aspecto destacado de la normativa es la prohibición de contratar bajo la modalidad de prestación de servicios en actividades que requieren continuidad, presencia física y turnos definidos. Entre los sectores afectados están el personal de enfermería, médicos generales, conductores, trabajadores de servicios generales, estilistas, masajistas y manicuristas, en la medida que desempeñan funciones permanentes y supervisadas.
La ley establece que el uso indebido de contratos de prestación de servicios en estos casos puede acarrear sanciones y el reconocimiento de derechos laborales no percibidos. La regulación busca que las empresas ajusten sus esquemas de contratación a la naturaleza real del trabajo, aplicándose tanto en el sector público como en el privado, con supervisión por parte de las autoridades laborales.
Finalmente, la normativa refuerza la estabilidad laboral, limitando prácticas que prolonguen contratos sin reconocer un vínculo indefinido y promoviendo la formalización en las relaciones laborales.