Regina Martínez debutó en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026, marcando un hito para el deporte mexicano al competir por primera vez en esquí de fondo. Su participación, realizada el 12 de febrero, representó no solo un logro personal, sino también un avance para México en una disciplina con poca tradición en el país. La esquiadora finalizó la competencia en 34:05.4 minutos, ubicándose en la posición 108 de la clasificación general, en un recorrido difícil y bajo condiciones complejas de nieve.
En entrevista con Claro Sports, Martínez expresó su felicidad por haber cumplido ese sueño: “Increíble, esta es una experiencia inolvidable, un sueño hecho realidad, y me llena de orgullo poder compartir este momento con México”. La atleta resaltó que su participación en los Juegos Olímpicos fue fruto de años de preparación y que, más allá del resultado, portar los colores nacionales en una disciplina poco común para México tiene un significado especial.
Uno de los momentos más emotivos para Regina fue escuchar el apoyo de los mexicanos presentes en Italia. Según explicó, el respaldo desde las gradas fue un estímulo constante durante toda la carrera: “Nunca había sentido una cantidad tan grande de mexicanos en una prueba de esquí nórdico. Escucharlos en cada subida y bajada fue increíble”, comentó.
Martínez dejó en claro que su participación en Milano-Cortina no marca el fin de su carrera deportiva. Con determinación, afirmó su intención de competir en futuras ediciones olímpicas: “Esta será la primera, pero no la última”. Además, reconoció la responsabilidad que conlleva abrir camino para nuevas generaciones en los deportes invernales en México, un país donde estas disciplinas aún buscan mayor desarrollo.
“Es un honor dejar huellas para el futuro de México en deportes de invierno y ser un ejemplo fuera de la pista”, indicó, consciente del impacto que su ejemplo puede tener. Con una visión optimista, Regina concluyó diciendo: “Este es el principio de un gran camino para mí y para México”, confiada en que su debut en Milán supera los límites y abre puertas a nuevos retos en el esquí de fondo internacional.