El proceso judicial contra José Javier N., presunto feminicida de la doctora Jessica Sevilla, inició este jueves en medio de un ambiente de miedo a la impunidad y frustración hacia el sistema judicial. El nuevo juicio, que fue reanudado tras una resolución que revocó la etapa anterior por presuntas violaciones al debido proceso, se llevó a cabo con menos de 24 horas de aviso y sin notificación al Ministerio Público, lo que generó preocupación en la familia de la víctima sobre la posibilidad de que el acusado quede en libertad.
En los juzgados de Lerma, Juanita Pedraza, madre de Jessica, calificó la reposición del proceso como una forma de violencia institucional. Señaló que esta situación desconoce los años de lucha y desgaste emocional enfrentados por las familias afectadas por feminicidio en el Estado de México. ‘El argumento fue que se estaban violando sus derechos, pero ¿y el derecho a la vida de mi hija? Nosotras sentimos coraje, rabia, impotencia, porque a ocho años seguimos luchando por lo mismo. A veces quienes trabajan en el sistema de justicia no se ponen en los zapatos de una madre’, expresó al salir de la audiencia.
La familia criticó que los errores técnicos sean considerados más relevantes que la búsqueda de justicia y verdad, sin valorar el profundo impacto emocional que estas decisiones generan en las víctimas indirectas. Aunque reconocen el derecho a un juicio justo, acusaron que el sistema perpetúa la revictimización y la impunidad.
Jessica Sevilla, de 29 años y madre de un niño de un año y medio cuando desapareció, fue encontrada dos días después en El Hielo, Huixquilucan, con signos de violencia extrema, incluyendo mutilaciones, desollamiento y posible abuso sexual. El presunto agresor, José Javier N., fue detenido en junio de 2023, casi seis años después, en la carretera Toluca–Atlacomulco.
Este reinicio judicial sucede en un contexto de creciente desconfianza hacia el Poder Judicial mexiquense, tras el proceso de selección de nuevos jueces y magistrados, donde la familia teme que las afinidades políticas o la falta de experiencia puedan fortalecer errores ya existentes. ‘Mi caso no es el único. Hay muchos más que están regresando a audiencias iniciales. Y con estas nuevas elecciones, si los que ya tenían experiencia fallaban, ¿qué podemos esperar ahora?’, advirtió Juanita Pedraza.
Por ahora, el tribunal no ha definido públicamente los pasos a seguir, pero la familia mantiene firme su exigencia de justicia y rechazo a ser desplazada del proceso. La próxima audiencia será el sábado en los juzgados de Lerma.
Jessica Sevilla, reconocida médica, madre y vocacionada en servir a su comunidad, atendía gratuitamente a personas sin recursos, inclusive a familiares del propio imputado. Su muerte dejó huérfano a un niño y una comunidad que sigue exigiendo justicia. ‘Queremos jueces preparados, no seleccionados por dedazo. Que entiendan que no somos los delincuentes. Que actúen con empatía y sensibilidad, porque detrás de cada expediente hay una familia rota’, pidió su madre.
Finalmente, la familia hizo un llamado a colectivos, defensoras y ciudadanía para no desatender el caso, advirtiendo que la reposición del juicio no borra la verdad ni la lucha por justicia en el feminicidio de Jessica Sevilla.