Las elecciones presidenciales de 2026 en Colombia están generando intensos debates políticos en diversos sectores. Roy Barreras, exembajador y precandidato en la consulta del Frente por la Vida, ha sido centro de atención tras la polémica respuesta a Lina María Garrido, quien expresó su apoyo a otros candidatos y criticó la posición de Barreras y Iván Cepeda en el proceso.
El enfrentamiento inició cuando Garrido, a través de su cuenta en X (antes Twitter), afirmó que Barreras y Cepeda tienen pocas posibilidades de ganar, y resaltó un respaldo que el exembajador recibió recientemente: Adelina Covo, madre de Adelina Guerrero Covo, esposa del ministro del Interior, Armando Benedetti. Garrido calificó la situación como una estrategia de Barreras para superar a Cepeda, y afirmó que el apoyo de Covo sería un factor decisivo en las próximas elecciones.
En respuesta, Roy Barreras criticó el tono y la forma de Garrido, señalando que sus declaraciones están llenas de odio y violencia verbal. Barreras subrayó que en un proceso democrático, la unidad y el respeto son fundamentales y que el odio no aportará a la resolución de los conflictos políticos.
El polémico intercambio sucede en un contexto de divisiones internas dentro de la izquierda colombiana. Barreras ha sido cuestionado por algunos sectores progresistas que consideran que su postura no representa completamente a la corriente política que aspira a impulsar. Aunque Barreras desea participar en la consulta de marzo para medir su respaldo, su candidatura ha generado opiniones divididas.
Por otro lado, Adelina Covo, quien anunció su apoyo a Barreras, explicó que inicialmente consideraba apoyar a Cepeda, pero la decisión del Consejo Nacional Electoral de bloquear su participación en la consulta la llevó a decidir respaldar otra opción. Covo expresó su temor a que el uribismo vuelva al poder y exhortó a la ciudadanía a votar en la consulta con fervor.
Roy Barreras agradeció públicamente a Covo y enfatizó la importancia de evitar que los partidos tradicionales, alineados con expresidentes como Álvaro Uribe Vélez, tengan un rol predominante en la política. La confrontación evidencia las tensiones existentes en la izquierda colombiana de cara a las próximas elecciones presidenciales, en un escenario marcado por alianzas y rivalidades internas.