El ejército ruso llevó a cabo esta mañana un ataque masivo con drones y misiles contra puntos clave de la infraestructura energética en Ucrania, provocando cortes de electricidad en la mayor parte del país y activando la alerta aérea en varias regiones. La empresa estatal Ukrenergo confirmó que, debido a los daños ocasionados por los bombardeos, se están implementando cortes de emergencia en diferentes zonas, y que las tareas de restauración comenzarán cuando la seguridad lo permita. Los horarios de cortes previamente establecidos quedaron temporalmente sin efecto y se levantarán una vez que el sistema eléctrico se estabilice. La misma compañía recomendó a la población seguir los anuncios oficiales de las autoridades regionales. El primer viceprimer ministro y ministro de Energía, Denys Shmyhal, informó que los ataques impactaron las centrales térmicas Burshtynska y Dobrotvirska. En particular, en la región de Volhynia, al noroeste del país, varias instalaciones críticas resultaron dañadas por drones de fabricación iraní, conocidos como Shahed, según detalló el jefe regional, Roman Romanyuk, quien precisó que la zona estuvo en alerta varias veces en las últimas 24 horas. Además, en Vinnytsia, en la parte central, las explosiones ocasionadas por misiles y drones rusos generaron daños en el centro regional, reportó la autoridad local Natalya Zabolotna y el alcalde Serhiy Morgunov a través de Telegram. Ucrania mantuvo la alerta aérea hasta las 8 de la mañana por riesgo de misiles. La Fuerza Aérea ucraniana informó sobre un misil crucero dirigido a Rivne y sobre movimientos de drones en regiones como Lviv, Ternópil, Starokostyantyniv, Berdychi y Kirovogrado. Tras estos ataques, las autoridades de Ucrania continúan coordinando esfuerzos para asistir a la población, que incluso en condiciones extremas de frío y temperaturas bajo cero, recibe atención en cerca de 1,400 puntos de apoyo habilitados en todo el país. Desde el inicio de la invasión, aproximadamente 174,000 personas han recibido asistencia en estos centros. El ministro Ígor Klymenko destacó la labor de las autoridades en medio de la constante amenaza, señalando que también se brindan apoyo psicológico a miles de ciudadanos. Según el Centro Hidrometeorológico, las bajas temperaturas y las condiciones meteorológicas adversas persistirán al menos una semana adicional, complicando aún más la vida de la población afectada por los bombardeos. En respuesta, el presidente Volodímir Zelensky anticipó que podrían realizarse próximas reuniones entre delegaciones rusas y ucranianas, posiblemente en Estados Unidos, tras concluir la segunda ronda de negociaciones trilaterales en busca de una solución a la guerra. Zelensky calificó como ‘insatisfactorio’ el rendimiento de la fuerza aérea en algunas zonas y anunció que se están implementando medidas para mejorar la respuesta ante ataques de drones en áreas civiles. Los bombardeos rusos, centrados en destruir la red eléctrica ucraniana, han causado apagones y dificultades para mantener servicios básicos como calefacción y agua en pleno invierno. La guerra, que cumple casi cuatro años desde la invasión, permanece sin avances claros en los esfuerzos internacionales de paz, a pesar de las recientes negociaciones mediadas por Estados Unidos.