¿Alguna vez te has preguntado qué pasa en los espacios donde trabajamos las personas que sirven a la sociedad? Es una realidad que la violencia laboral, la discriminación, el hostigamiento y el acoso sexual aún son problemas que persisten en muchos ámbitos, incluso en instituciones que deberían ser ejemplo de ética y respeto.
Pero ahora, el Poder Legislativo del Estado de México ha dado un paso contundente para cambiar esa realidad. ¿Cómo? Emitiendo un Protocolo para la Prevención y Atención de estos casos, con una política de 'cero tolerancia'. Esto significa que, dentro de los espacios del Congreso, no hay espacio para conductas que atenten contra la dignidad de los servidores públicos.
Este mecanismo normativo no solo busca sancionar, sino prevenir, identificar y canalizar cualquier conducta que vulnere los derechos y la dignidad de quienes trabajan en el Legislativo. Es una respuesta clara para garantizar ambientes laborales más seguros, respetuosos y libres de violencia.
¿Quiénes están involucrados? Los casos serán atendidos por la Unidad de la Contraloría y la Coordinación Administrativa de ese Poder. Y lo más importante: se creará un registro de estos casos para darles seguimiento y asegurar que las víctimas reciban asesoría y asistencia, tanto médica como psicológica o jurídica. Además, las personas consejeras brindarán orientación sobre las instancias a las que pueden acudir para denunciar.
El compromiso del Congreso va más allá de la reacción rápida. Implementarán acciones a corto, mediano y largo plazo para prevenir y sensibilizar sobre estos temas. También promoverán el respeto a los derechos humanos y garantizarán que denunciar no sea sinónimo de represalias o despidos injustificados.
¿Te parece que este es un paso en la dirección correcta? La lucha contra la violencia laboral requiere acciones firmes como estas, que buscan transformar los espacios públicos en entornos dignos, éticos y respetuosos para todos.