¿Alguna vez te has preguntado qué está haciendo México para proteger los ecosistemas más vulnerables? La respuesta llega desde el Estado de México, que acaba de dar un paso revolucionario en la conservación ambiental.
El Consejo Mexiquense de Ciencia y Tecnología (Comecyt) anunció la creación del Centro de Investigación e Incidencia para la Restauración de Paisajes Mexiquenses (CIIRPAMéx), un lugar que marcará un antes y un después en la lucha contra la degradación ambiental en nuestro país.
¿De qué se trata este centro? Según Víctor Ávila Akerberg, titular del consejo, será el primer espacio en México dedicado a revertir el deterioro de tierras, agua, suelo y biodiversidad, especialmente en las zonas más afectadas del Estado. La principal área de enfoque serán los paisajes lacustres de la Cuenca Alta del Río Lerma, así como el Bosque de Agua y otras regiones en la parte poniente del estado.
Pero, ¿por qué es tan importante? El experto explica que los niveles de degradación en estas áreas varían de moderados a severos, producto de la erosión, deforestación, urbanización y prácticas agrícolas y ganaderas inapropiadas. Además, la fragilidad de las zonas montañosas y áridas intensifica el problema, poniendo en riesgo la biodiversidad y los servicios ecosistémicos esenciales, como el agua.
El centro no solo será un espacio de investigación, sino también un puente entre universidades, municipios y dependencias gubernamentales. Su objetivo es impulsar soluciones científicas y políticas que tengan un impacto real en las comunidades, recuperando la resiliencia frente al cambio climático.
¿Y en qué líneas de trabajo se centrará? Desde diagnóstico y monitoreo ecológico, hasta restauración ecológica, gestión de incendios, control de contaminación y tecnologías innovadoras para la restauración. También incluirá programas de cultura ambiental, educación pública y incidencia en políticas públicas y ordenamiento territorial.
¿Dónde se ubicará esta iniciativa? Gracias a un acuerdo entre los gobiernos federal y estatal, el CIIRPAMéx se instalará en la Estación Radioeléctrica “Juan de la Granja” y el Centro Regional de Capacitación “Cerillos”, en Toluca, en un predio de casi 500 hectáreas.
Este proyecto nace con el apoyo de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez y del secretario de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación, Miguel Ángel Hernández Espejel. Inicialmente, se invertirán 50 millones de pesos, y en etapas futuras, se planea crear una Ciudad de la Ciencia con un presupuesto cercano a los 200 millones.
¿Será este el inicio de una transformación ecológica en México? Solo el tiempo y la innovación lo dirán, pero una cosa es segura: el Estado de México está poniendo la primera piedra para revertir décadas de daño ambiental y proteger sus paisajes para las futuras generaciones.