¿Alguna vez te has preguntado cuánto hay de historia escondida en el Estado de México? Si aún no has explorado Los Reyes Acaquilpan, prepárate para descubrir uno de los vestigios más importantes del pasado prehispánico en la región oriental del Estado.
Situado en el municipio de La Paz, este sitio arqueológico fue un pequeño asentamiento subordinado de los acolhuas, parte vital del complejo político y territorial del Acolhuacan. Sus restos datan desde el Posclásico Temprano hasta el Tardío (1100–1521 d.C.), según confirmó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
¿Qué hace a Los Reyes tan especial? Su conjunto arquitectónico destaca por un gran basamento con una pirámide de tres cuerpos escalonados, construida en al menos tres etapas. Pero lo que realmente sorprende a los expertos es su orientación de este a oeste, alineada con la trayectoria solar y dirigida al poniente, una característica poco común en Mesoamérica. Esto ha llevado a suponer que pudo estar dedicado a Huitzilopochtli, el dios mexica del sol y la guerra.
En el costado sur del sitio, aún se conservan restos de unidades habitacionales donde habrían vivido los gobernantes locales. Además, las evidencias materiales halladas indican una ocupación temprana durante la fase Mazapa (800–1100 d.C.), vinculada a la cultura tolteca, y una reocupación posterior por grupos tolteca-chichimecas relacionados con Tenayuca.
A lo largo de la expansión mexica en la Cuenca de México, Los Reyes quedó bajo el control de Chimalhuacán, que a su vez tributaba a Texcoco, hasta la llegada de los españoles. Es interesante destacar que en el Estado de México hay más de 500 sitios arqueológicos registrados por el INAH, siendo uno de los estados con mayor riqueza patrimonial del país. Sin embargo, menos del 20% de estos sitios tienen apertura oficial al público.
En este contexto, Los Reyes Acaquilpan se presenta como un ejemplo destacado de arquitectura ritual y habitacional del Posclásico, con un enorme potencial educativo y cultural. Datos del INAH revelan que en 2024, más de 8 millones de visitantes recorrieron las zonas arqueológicas mexicanas, y el turismo cultural representó aproximadamente el 10% de toda la actividad turística nacional.
Expertos señalan que promover sitios cercanos como Los Reyes puede potenciar el turismo regional, atraer visitantes locales y, sobre todo, generar beneficios económicos para las comunidades aledañas. Autoridades culturales y habitantes de La Paz coinciden en que cuidar y difundir este patrimonio es clave para fortalecer la identidad de su historia, impulsar el turismo cultural y acercar a las nuevas generaciones a su pasado prehispánico en el Valle de México.