¿Alguna vez imaginaste que en plena nochebuena un bebé pudiera estar solo en la calle? El pasado 25 de diciembre, en la parroquia San Agustín Obispo, ubicada en la colonia Granjas San Pablo, en Tultitlán, esa situación se convirtió en realidad.
Todo empezó cuando personas asistentes a una celebración escucharon un llanto que parecía no tener fin. Al acercarse, descubrieron a un recién nacido en una jardinera del recinto religioso. Sin pensarlo dos veces, alertaron al párroco, quien actuó rápidamente para pedir ayuda.
En cuestión de minutos, llegaron efectivos de la policía municipal y personal de Protección Civil. El bebé fue resguardado con cuidado y sometido a una revisión inicial para verificar su estado de salud. La buena noticia es que, tras la evaluación, fue trasladado al Hospital ISSSTE Bicentenario para recibir la atención necesaria y quedar en observación.
Este acto de abandono fue reportado de inmediato a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM). Ahora, las autoridades están trabajando arduamente en las investigaciones para identificar quién dejó a ese indefenso niño allí, en una noche tan especial.
Por el momento, las diligencias siguen en curso, conforme a los protocolos legales, para determinar la situación jurídica y la protección del menor. ¿Qué motivó a esa persona a abandonar al bebé? La historia aún tiene muchas preguntas sin respuesta, pero lo que sí es cierto es que la justicia y la solidaridad deben prevalecer en estos casos.