Jessica Fabiola, joven estadounidense de origen salvadoreño, compartió en sus redes sociales la participación de su tía en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 2026, donde actuó junto a Bad Bunny. En publicaciones en Instagram, Jessica mostró la emotiva reacción familiar y reveló detalles sobre la historia de migración familiar que conecta a su familia con este evento.
Según narró, su tía fue la primera en emigrar de El Salvador, contrajo matrimonio con un puertorriqueño y facilitó la migración de su bisabuela al extranjero. Estos actos permitieron que su abuelo y madre emigraran a Los Ángeles durante la guerra civil en El Salvador, logrando así el sueño de establecerse en Estados Unidos.
Jessica destacó la importancia de la participación de su tía en el Super Bowl y su encuentro con Bad Bunny como un logro significativo para su familia, atribuyendo este éxito a los sacrificios y esfuerzos de su tía, quien abrió camino para que generaciones posteriores prosperaran en Estados Unidos. La joven también expresó que su familia se siente inspirada por la autenticidad y valentía de su tía, considerándola una representación del espíritu latino y salvadoreño.
A través de sus videos, Jessica invitó a sus seguidores a enviar preguntas para su tía, anunciando una futura sesión de preguntas y respuestas, y alentando a la comunidad a ver en esta historia un ejemplo de ejemplo del orgullo y diversidad latina, con Bad Bunny como figura emblemática.
Además de su significado cultural, la participación de la tía de Jessica generó simpatía por su vínculo con el cantante, ya que sus sobrinas la llaman “Titi”, en referencia a la popular canción de Bad Bunny ‘Tití me preguntó’, la cual es un símbolo de celebración y alegría en la música latina.
La actuación de Bad Bunny en el Super Bowl estableció un récord con 142.3 millones de espectadores, según la NFL, y fue vista como un hito de representación para la comunidad hispanohablante en Estados Unidos. Mientras tanto, la performance también provocó reacciones políticas, incluyendo duras críticas del expresidente Donald Trump, quien la calificó como "una de las peores de la historia" y una "afrenta a la grandeza de Estados Unidos".
Por otra parte, la participación del artista también recibió reconocimiento por parte del Instituto Cervantes en Estados Unidos y la Real Academia Española (RAE). Según informó Europa Press, Javier Muñoz-Basols, director del Instituto Cervantes de Los Ángeles, afirmó que la presencia de Bad Bunny en un evento de tanta audiencia representa un paso hacia la normalización y consolidación del idioma español en la cultura popular estadounidense, resaltando que por primera vez el español se ve, se oye, se siente y se canta en un evento de tal magnitud.