Los profesionales médicos en España continúan con su cuarta jornada de huelga en protesta por el nuevo Estatuto Marco, que regula sus condiciones laborales. La reforma, que busca actualizar un marco normativo vigente desde hace 23 años, será sometida al Congreso en 2026 tras un acuerdo entre el gobierno y sindicatos, aunque las organizaciones médicas expresan su desacuerdo debido a la falta de participación en las negociaciones y a su deseo de establecer un estatuto propio.
Uno de los temas críticos es la reforma de las guardias médicas, especialmente las jornadas continuadas de 24 horas, que prevalecen en el Sistema Nacional de Salud (SNS) y sobre las que los médicos han manifestado su insatisfacción desde hace años. La ministra de Sanidad, Mónica García, ha declarado que el nuevo Estatuto Marco contempla la eliminación de estas guardias de 24 horas, buscando mejorar las condiciones laborales del sector.
Según explicó la titular en redes sociales, el anteproyecto de ley incluye un capítulo específico para regular el trabajo de los médicos y plantea reducir la duración máxima de las jornadas efectivas a 17 horas, en contraste con las 24 actuales. Además, si la jornada y la guardia son consecutivas, tampoco podrán superar esas 17 horas continuas, y se considera que los periodos inmediatos antes y después de estos turnos también cuentan como jornada trabajada, aunque no se contabilicen como horas efectivas.
No obstante, el Estatuto Marco contempla excepciones que permiten extender las jornadas laborales en casos organizativos o asistenciales, siempre con el consentimiento individual del médico y sin que ello perjudique sus derechos. Estas excepciones podrían permitir guardias de 24 horas, con un límite máximo de horas extraordinarias anuales de 150, aunque si más de la mitad de los médicos en una unidad superan este límite, se realizará un análisis para buscar soluciones.
La normativa también regula que una carga de trabajo excesiva se considera cuando un médico realiza más de cinco guardias físicas mensuales sostenidamente, especialmente si estas se concentran en fines de semana o festivos sin una planificación adecuada, o si se imponen guardias adicionales por falta de cobertura. Además, se establecen mecanismos para supervisar y prevenir abusos en las jornadas prolongadas, asegurando un equilibrio razonable en la distribución del trabajo en los servicios médicos.