El viernes 13 de febrero, la Iglesia Católica y Ortodoxa celebra la memoria de diversos santos, mártires y figuras religiosas cuyo legado ha sido reconocido mediante procesos de canonización. La conmemoración incluye a personajes históricos como san Benigno, presbítero y mártir de la ciudad de Todi, en la región de Umbría, quien murió durante la persecución cristiana bajo los emperadores Diocleciano y Maximiano en el siglo IV. Benigno, conocido por su valentía ante la tortura, fue enterrado en un monasterio benedictino fundado en su honor.
Además de san Benigno, en esta fecha se recuerdan otros santos y mártires, entre ellos san Fulcrán del siglo XI; san Cástor de Aquitania del siglo IV; beata Cristina Camozzi y beata Eustoquia Bellini, ambas del siglo XV; san Gilberto de Meaux, también del siglo XI; y san Jordán de Sajonia del siglo XIII. La lista se completa con san Pablo Le-Van-Loc, san Gosberto, san Pablo Liu Hanzou, san Esteban de Lyon, san Esteban de Rieti y san Guimera, entre otros.
La canonización, proceso mediante el cual una persona es declarada santa, implica una minuciosa investigación de su vida y virtudes. La Iglesia Católica reconoce a los santos a través de diferentes caminos, como la vía de las virtudes heroicas, el martirio, causas excepcionales o el ofrecimiento de la vida. Para considerarse oficialmente santo, generalmente se requieren al menos dos milagros atribuidos a su intercesión, salvo en casos de martirio.
Actualmente, el catolicismo cuenta con más de 360 millones de fieles en todo el mundo, siendo América el continente con mayor predominancia, especialmente en Sudamérica, con más de una cuarta parte de la población católica global. En los últimos años, el Vaticano ha registrado un aumento en el número de católicos en Asia y África, mientras que en Europa la tendencia es decreciente. En Oceanía, la cantidad de practicantes se mantiene estable.
La conmemoración de estos santos refleja la importancia de la historia y la devoción dentro de la religión católica, que sigue siendo una de las comunidades religiosas más grandes y activas a nivel mundial, con un impacto significativo en diversas culturas y sociedades.