La Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible del Estado de México afirmó que trabaja en colaboración con el Poder Judicial de la Federación para resolver de manera pronta y transparente la suspensión del proyecto del Centro de Bienestar Animal para Pequeñas Especies en el Parque Sierra Morelos. La funcionaria estatal, Alhelí Rubio Arronis, señaló que el intercambio de información con las autoridades judiciales busca aportar todos los elementos necesarios para determinar la viabilidad de la construcción, la cual está en pausa debido a un amparo presentado por grupos ambientalistas que argumentan graves afectaciones a esa Área Natural Protegida.
Rubio Arronis explicó que el diálogo con las organizaciones ambientalistas ha sido constante antes, durante y después del proceso legal, con el objetivo de integrar a la comunidad y explicar los beneficios medioambientales del proyecto, asegurando que no se perjudicará la integridad del parque.
El proyecto, iniciado en septiembre de 2024 con la colocación de la primera piedra por la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, contemplaba la construcción de un parque canino, 30 albergues, una clínica veterinaria, áreas de resguardo, crematorio, sala de espera, espacios para necropsia y zonas de convivencia con infraestructura adecuada para las especies pequeñas.
No obstante, activistas y ambientalistas se manifestaron en contra, alegando que la construcción pone en peligro especies en peligro de extinción como el lagarto cornudo, el pato mexicano, las aves chipe, cacomixtles, ranas de árbol plegadas, el ajolote de Toluca, la culebra nómada de agua y la biznaga, una cactácea endémica de México. También alertaron sobre el riesgo de desaparición de uno de los humedales del parque, lo cual afectaría la recarga del acuífero y la biodiversidad del área.
Los ambientalistas denunciaron que la Comisión Estatal de Parques Naturales y de la Fauna (Cepanaf) no realizó suficientes estudios de impacto ambiental para garantizar la protección de la flora y fauna del parque, lo que genera preocupación por el posible daño ecológico.
Hasta noviembre de 2024, las organizaciones lograron una suspensión provisional de la obra, y en diciembre, un juez federal otorgó la suspensión definitiva mientras continúa el proceso legal, el cual busca asegurar la conservación del ecosistema del Parque Sierra Morelos.