El uso intensivo de plataformas digitales en el trabajo ha incrementado el agotamiento digital en millones de empleados en América Latina, España y otras regiones, afectando su productividad y bienestar. Este fenómeno, cada vez más frecuente en el ámbito laboral, se manifiesta en fatiga, baja performance y dificultades para desconectar.
El profesor Paul Leonardi, director y académico en Gestión de Tecnología en la Universidad de California Santa Bárbara, propone seis estrategias para disminuir la sobrecarga tecnológica en los entornos laborales. Según indica, la principal causa del agotamiento es la sobrecarga de información y comunicaciones, que generan estrés y dificultan el equilibrio entre vida personal y profesional.
Leonardi señala que la presión social para estar siempre disponible y responder de manera inmediata contribuye al desgaste. Por ello, recomienda definir claramente los canales de comunicación adecuados: enviar mensajes por mensajería instantánea solo para temas rápidos, y utilizar el correo electrónico cuando se requiera más contexto.
Para temas que demandan atención rápida, el experto sugiere optar por reuniones informales o cara a cara, que permiten aclarar dudas y evitar malentendidos, reduciendo mensajes redundantes y facilitando decisiones.
Otra recomendación central es aprender a gestionar el «sesgo de urgencia», que impulsa a responder de inmediato a todos los mensajes. Leonardi advierte que muchas solicitudes parecen más urgentes de lo que realmente son y sugiere retrasar respuestas para reflexionar mejor y evitar el cansancio por respuestas imprecisas.
Además, propone reducir y optimizar el número de plataformas digitales utilizadas. Muchas organizaciones emplean múltiples herramientas, lo que aumenta el agotamiento; por ello, es vital definir cuáles son imprescindibles y eliminar las prescindibles.
El rol de los líderes es fundamental para promover un uso racional de las tecnologías, establecer límites claros sobre tiempos y respuestas, y fomentar una cultura que respete los horarios personales. Implementar pausas programadas y capacitar en habilidades digitales también favorece ambientes laborales más saludables.
En conclusión, una gestión consciente y selectiva de las herramientas digitales, junto con hábitos tecnológicos deliberados, puede transformar las relaciones laborales y mejorar el bienestar en la era digital, ayudando a prevenir el agotamiento mental por excesivo tiempo frente a pantallas.