El Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen de México (SITIAVW) presentó formalmente su solicitud ante la empresa y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) para un incremento salarial del 14 por ciento durante este año, con el fin de beneficiar a los 7,260 empleados de la planta ubicada en Puebla.
Según la representación sindical, con esta petición inicia oficialmente la negociación entre ambas partes, cuyo plazo de acuerdo vence el 18 de agosto, fecha en la que se registró el emplazamiento a huelga. En caso de no llegar a un acuerdo, la planta en Cuautlancingo podría detener sus operaciones, ejerciendo el derecho colectivo de los trabajadores.
Una posible huelga paralizaría las líneas de ensamble de los modelos Jetta, Taos y Tiguan, afectando severamente la cadena de suministro y los niveles de exportación de la empresa.
Este movimiento ocurre en un contexto económico complicado, marcado por la inflación y la tensión comercial con Estados Unidos, principal mercado de exportación de la firma.
Mientras tanto, la compañía anunció un paro técnico de dos semanas, del 20 de julio al 2 de agosto, como parte de su calendario de producción 2025. La empresa explicó que esta pausa busca recuperar niveles de inventario afectados por disrupciones logísticas globales y preparar la operación para la segunda mitad del año.
En contraste, en Audi México la revisión salarial se resolvió semanas atrás con un aumento del 5.3 por ciento directo al salario, también menor al 10 por ciento inicialmente planteado por los trabajadores, tras un acuerdo alcanzado el 15 de junio.