Un sismo de magnitud 4.0 se registró este 7 de febrero en el municipio de Crucecita, Oaxaca, informó el Servicio Sismológico Nacional (SSN). El movimiento ocurrió a las 13:23 horas, a 53 kilómetros al sureste de la ciudad, con una profundidad de 1.7 kilómetros y en las coordenadas 15.619° de latitud y -95.662° de longitud.
Hasta el momento, las autoridades no han reportado daños o afectaciones derivadas del temblor. Sin embargo, las instituciones recomendadas mantener la calma y seguir las actualizaciones oficiales para adoptar medidas preventivas si fueran necesarias. La información dada por el SSN es preliminar y podría ser modificada a medida que las autoridades disponen de datos definitivos.
El SSN puntualizó que los sismos no se pueden prever con exactitud, ya que no existe tecnología que permita determinar con antelación cuándo ocurrirá un movimiento telúrico. México, debido a su ubicación en una zona tectónicamente activa, experimenta decenas de sismos diarios, principalmente de baja magnitud y generalmente imperceptibles.
Expertos resaltan la importancia de la prevención ante eventos naturales impredecibles. Recomiendan preparar una mochila de emergencia, conocida como "mochila de la vida", con artículos esenciales que puedan cubrir las necesidades durante al menos 72 horas. Es recomendable que esta mochila esté accesible en casa y también en el coche o lugar de trabajo.
Entre los artículos básicos se incluyen alimentos no perecederos, agua embotellada, artículos de higiene, ropa de repuesto, botiquín, medicinas, radio portátil, lámpara con pilas de repuesto, documentos importantes en memorias USB, herramientas, dinero en efectivo, artículos de uso femenino, silbato, copias de llaves, fotos familiares y de mascotas.
México ha enfrentado terremotos peligrosos a lo largo de su historia, algunos de los más significativos siendo el sismo de 8.6 grados ocurrido en 1787 en Oaxaca, que además generó un tsunami en tierra adentro, y los devastadores temblores de 1985 y 2017, que paralizaron Ciudad de México y causaron numerosas pérdidas humanas.
El sismo de 1787, considerado el más fuerte en la historia del país, tuvo epicentro en Oaxaca y generó un terremoto y tsunami que impactaron la región. Estudios recientes sugieren que grandes temblores de magnitud 8.6 o mayores podrían repetirse en el futuro, particularmente en las costas del Pacífico mexicano, donde la brecha de Guerrero acumula una importante cantidad de energía sísmica, lo que aumenta el riesgo de fenómenos de gran intensidad en los próximos años.