¿Te imaginas cómo reacciona tu localidad en medio de un sismo? El reciente temblor de 6.5 con epicentro en Guerrero dejó varias muestras de la respuesta rápida y coordinada de Protección Civil en el Estado de México.
En Tlalnepantla, una mujer resultó herida por cristales caídos en una cafetería dentro de la plaza Sentura. Pero aquí viene lo interesante: las autoridades confirmaron que no fue necesario su traslado hospitalario, ya que las lesiones no fueron graves.
¿Y qué pasó con otros incidentes? Hubo una fuga de gas en la colonia Reyes Ixtacala, en el municipio de Nezahualcóyotl, la cual ya fue controlada y se considera que no representa peligro. Además, en varias localidades del Estado, como Ecatepec de Morelos, Tecámac, Nezahualcóyotl, Ixtapaluca y Coacalco, las alarmas sísmicas sonaron inmediatamente, alertando a toda la población.
Pero eso no fue todo. Los celulares también jugaron un papel importante: emitieron sonidos pocos característicos, señal clara de que en esos momentos se estaba registrando un sismo en proceso.
Para verificar daños y evaluar la situación, en Nezahualcóyotl se utilizan sobrevuelos con el helicóptero Coyote 1. Mientras tanto, en Ecatepec, proteccionistas civiles y policías recorren calles y avenidas para detectar afectaciones.
En Tecámac, la Guardia Civil realiza patrullajes de rutina, revisando cada rincón en busca de posibles daños. ¿Qué nos enseñan estas acciones? La importancia de una respuesta coordinada y rápida para garantizar la seguridad de todos tras un temblor. La efectividad de estos protocolos puede marcar la diferencia entre una tragedia y una pronta recuperación.