Linares, Chile, sufrió un sismo de magnitud 4.7 registrado a las 04:47 horas del sábado 21 de febrero, a unas 25 kilómetros de la ciudad, con una profundidad de 114 kilómetros, según informó el Centro Sismológico Nacional (CSN). El epicentro se localizó en las coordenadas -35.874 de latitud y -71.321 de longitud.
El sismo, aunque de moderada magnitud, generó alerta en la población local. Autoridades reiteraron la importancia de seguir las recomendaciones oficiales, como verificar posibles afectaciones en viviendas, evitar el uso innecesario del teléfono y no encender fuego si se sospecha de fugas de gas. Además, advirtieron sobre la posibilidad de réplicas, por lo que es crucial mantenerse alerta.
Se recomienda preparar un plan de protección civil, organizar simulacros, identificar zonas seguras en hogares, escuelas o lugares de trabajo y montar una mochila de emergencia en caso de sismos futuros.
Durante un temblor, se aconseja mantener la calma, buscar refugio en lugares seguros alejados de objetos que puedan caer, evitar el uso de elevadores y no permanecer en puertas o escaleras. En casos de estar en automóvil, estacionesese lejos de estructuras, árboles y postes. Si está en áreas costeras, es recomendable abandonar la playa y buscar zonas altas ante la posibilidad de tsunami. Personas en sillas de ruedas deben frenar sus ruedas y proteger su cabeza y cuello.
Chile registra desde 1570 cerca de un centenar de sismos de gran intensidad, incluidas unas 30 ocasiones en las que la magnitud superó 8. La mayor ferocidad de su historia ocurrió el 22 de mayo de 1960, con un sismo de magnitud 9.5 en Traiguén, que generó un tsunami con olas de hasta 10 metros que afectaron no solo Chile, sino también países tan lejanos como Japón, con olas de seis metros y pérdidas humanas.
El terremoto de 1960 dejó más de 2,000 muertos y es considerado el más devastador en la historia del país. Otro sismo importante fue el 27 de febrero de 2010, conocido como “27F”, con una magnitud de 8.8, que ocurrió en las costas del Maule y causó la muerte de más de 500 personas, además de un tsunami que alcanzó Perú, Ecuador, Colombia y Costa Rica.
El sismo más mortífero en Chile fue el de Chillán en 1939, de magnitud 8.3, que destruyó la mayor parte de la ciudad y provocó aproximadamente 24,000 muertes, con algunas estimaciones que sugieren hasta 30,000, siendo la tragedia con mayor pérdida de vidas en la historia del país.
Otros terremotos destacados en la historia reciente incluyen un sismo de 8.7 en Valparaíso en 1730 que dejó aproximadamente 3,000 fallecidos, y uno de 8.8 en Arica en 1615, sin víctimas reportadas. Además, se registraron sismos de 8.5 en Iquique en 1877 y de 8.3 en 1570.
Chile continúa siendo una región altamente sísmica, con una historia marcada por eventos que han moldeado sus estrategias de prevención y respuesta ante movimientos telúricos, recalcan expertos y autoridades.