Cristian Airala, de 27 años y voluntario argentino en Ucrania, falleció durante un ataque con drones y misiles en la región de Járkov, al este del país, ocurrido en condiciones de temperaturas extremas de hasta 30 grados bajo cero. El ataque, que también dejó dos combatientes colombianos muertos, se dio mientras el grupo de asalto avanzaba hacia una zona de combate, siendo detectado y atacado por fuerzas rusas. Combatientes que compartían unidad con Airala confirmaron que el ataque ocurrió mediante un ataque con drones seguido de una ofensiva con misiles, en una región donde estas acciones se han vuelto habituales. Las unidades de asalto en Ucrania, compuestas por voluntarios de distintas nacionalidades latinoamericanas, tienen una remuneración aproximada de 3.500 dólares mensuales. Airala, conocido por su alias “Machete”, tenía experiencia previa en el Ejército Argentino y había sido instructor de tiro. A principios de octubre, también murieron en combate otros tres argentinos, identificados como José Adrián Gallardo, Mariano Franco y Ariel Achor, quienes habían llegado a Ucrania en noviembre de 2022 y formaban parte de las filas de voluntarios extranjeros. Todos fueron detectados y atacados en la región de Sumy, en una emboscada que resultó en su muerte debido a explosiones de minas durante una retirada. Las fuentes oficiales aclararon que estos combatientes no tenían formación militar formal en Argentina, ya que eran contratados como “mercenarios”. Mariano Franco, oriundo de Merlo, era empleado ferroviario y practicaba artes marciales; en sus redes sociales compartió imágenes de su experiencia en Ucrania, luciendo una bandera argentina y la leyenda 'Viva la libertad carajo'. Ariel Achor, de Merlo, tenía antecedentes como operario, mientras que José Gallardo, de Villa María, trabajaba en agricultura y comercio minorista, y también compartió imágenes del día a día en el frente de batalla. El ataque que cobró sus vidas fue reportado por el jefe militar de la zona, Oleg Grigorov, quien detalló que fue una ofensiva coordinada con decenas de drones y bombas guiadas, impactando también a prisioneros rusos en la región. La muerte de estos voluntarios argentinos se suma a la de Emmanuel Vilte, de 39 años, quien murió en julio en Pokrovsk tras ser alcanzado por un dron iraní suministrado por las fuerzas rusas. La participación de argentinos en Ucrania suele realizarse a través de mecanismos oficiales de alistamiento en las fuerzas armadas ucranianas, con asignaciones en unidades de asalto, entre las más expuestas a los ataques.