Este viernes, Bad Bunny presentó por primera vez su espectáculo en el Estadio Monumental de Buenos Aires, reuniendo a más de 80,000 asistentes que corearon y bailaron sus temas en una noche que marcó su regreso a Argentina tras ser galardonado con un Grammy y participar en el medio tiempo del Super Bowl. Durante el evento, las artistas Tini Stoessel y María Becerra participaron en una participación especial en la Casita, el segundo escenario del concierto, en un momento íntimo y destacado del show.
La Casita, un espacio destinado a ofrecer un ambiente más cercano para los fans, fue escenario de la invitación que Bad Bunny hizo a estas artistas para acompañarlo en la interpretación de la canción 'Tití me preguntó'. Videos compartidos en redes sociales muestran a Stoessel y Becerra bailando con el puertorriqueño, quienes se ubicaron en la parte trasera de la estructura. En ese instante, el cantante vistió una camiseta argentina con el número 19, haciendo homenaje a los inicios de Lionel Messi en la selección nacional.
La participación de Tini Stoessel sorprendió a sus seguidores, ya que el día anterior se presentó en Chile en su gira internacional Futttura, mientras que María Becerra celebraba su cumpleaños en su casa antes del show en Buenos Aires. La cantante lució un outfit urbano con gorra fucsia, camiseta crop top con diseño de rombos en rosa y jeans de corte holgado, reflejo de su celebración personal.
El concierto inició con una selección de éxitos como 'Callaíta', 'Baile Inolvidable', 'NUEVAYoL' y 'No Me Conoce', cerrando con una rápida participación en la Casita. La presencia de Bad Bunny en Argentina coincide con la expansión internacional de su carrera, impulsada por su reciente reconocimiento en los Premios Grammy y su actuación en el Super Bowl, eventos que han elevado el interés en sus conciertos.
Las tres presentaciones en el Estadio Monumental — programadas para los días 13, 14 y 15 de febrero — forman parte de su gira mundial 'De Bí TiRAR MÁS FOToS World Tour', consolidando su vínculo con la audiencia argentina, que ha seguido su trayectoria desde 2017, cuando debutó en clubes locales.
Antes del espectáculo, el artista mantuvo un perfil bajo, hospedándose en un hotel en Recoleta, donde disfrutó de cenas discretas en restaurantes de alta cocina, como Ness y otros lugares exclusivos, acompañado de su equipo y su pareja Gabriela Berlingeri. Esbozó un ambiente de reserva para garantizar su seguridad y concentración antes de los conciertos, aunque presencia multitudes en las calles cercanas.
El exitoso retorno de Bad Bunny en Argentina refleja el crecimiento de su popularidad en la región. La infraestructura y logística del show evidenciaron una preparación meticulosa, desde la selección musical hasta la organización de seguridad y actividades fuera del escenario, garantizando experiencias memorables para sus seguidores.
Este paso por Buenos Aires consolidó la relación del cantante con su público argentino, demostrando su compromiso con ofrecer actuaciones de alta calidad y cercanía, en un momento en el que la escena musical latinoamericana continúa en plena expansión.