¿Sabías que una escuela en Naucalpan estuvo a punto de tener que cerrar sus puertas por daños irreparables? La Escuela Secundaria General Emiliano Zapata, ubicada en la colonia Minas San Martín, sufrió graves daños estructurales debido a las lluvias y la corriente del río en años pasados. Se pronosticaba su demolición… pero esto cambió gracias a una intervención espectacular.
El presidente municipal, Isaac Montoya Márquez, en coordinación con el Gobierno del Estado de México y las autoridades escolares, decidió apostar por un rescate estructural que salvaría la historia y el futuro de esta institución con 38 años de historia y varias generaciones de alumnos. ¿El resultado? Una obra que combina ingeniería de alto nivel y compromiso social.
Durante aproximadamente tres meses, técnicos y obreros trabajaron sin descanso para reforzar completamente la cimentación, instalar estructuras resistentes y proteger el río. Se construyeron 120 metros lineales de muro de gavión para resguardar la margen del río y se restituyó la barda perimetral y el patio. Todo esto con materiales de la mejor calidad, en un esfuerzo dedicado a garantizar la seguridad y durabilidad.
El alcalde compartió su entusiasmo con vecinos, padres de familia, alumnos y autoridades educativas: “Estamos realmente emocionados, contentos de ver cómo lo que parecía un problema imposible se convirtió en una realidad que beneficiará a toda la comunidad”. Para él, no se trató solo de arreglar paredes y techos; fue una inversión en el derecho a una educación segura y de calidad.
Este rescate estructural asegura que los estudiantes puedan continuar sus estudios en un ambiente seguro, tras haber tenido que cambiarse a otra escuela o seguir clases en línea debido a los daños. La obra no solo reforzó la estructura, sino que también sirvió para prevenir futuras tragedias, como el colapso de un puente cercano —una obra autoconstruida que también será transformada para mayor seguridad.
Además, Montoya Márquez agradeció a los ingenieros y trabajadores, y recordó que esta problemática fue detectada gracias a los recorridos por el territorio y las asambleas del pueblo, donde vecinos alertaron sobre los riesgos. También anunció mejoras futuras, como la transformación del puente a un lado de la escuela, para que la comunidad esté aún más protegida.
El compromiso del gobierno local va más allá de la infraestructura: se preocupa porque los jóvenes puedan volver a sus aulas y continuar con su educación, que es su derecho. Con el apoyo de las autoridades educativas y de la comunidad, la escuela volverá a florecer. Antes de la rehabilitación, apenas 200 de los 470 alumnos continuaban en la escuela; ahora, todos tendrán la oportunidad de regresar a un plantel renovado y seguro.
Docentes, autoridades y alumnos expresaron su agradecimiento, reconociendo que esta intervención del alcalde no solo significa un edificio restaurado, sino también una esperanza renovada para toda la comunidad. La obra, en línea con las instrucciones de la Gobernadora Delfina Gómez Álvarez, demuestra que el compromiso por servir y proteger a la gente siempre será la prioridad, dejando un ejemplo que inspira a todos.