El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves que las relaciones entre Washington y Caracas atraviesan un momento de gran avance, tras la captura del exmandatario Nicolás Maduro y los contactos con altas autoridades del régimen chavista, incluido Delcy Rodríguez. En su red social Truth Social, Trump indicó que se ha iniciado un proceso de colaboración en el sector energético, que ya se refleja en la reactivación de la industria petrolera venezolana, beneficiando al pueblo venezolano con importantes ingresos.
Trump destacó que Estados Unidos mantiene comunicación exclusiva con funcionarios autorizados por el Departamento de Estado, para evitar malentendidos y versiones no oficiales, asegurando que no hay intermediarios no oficiales en las negociaciones relacionadas con el petróleo.
Estos comentarios coinciden con la visita del secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, quien llegó a Caracas el miércoles. En la reunión con Delcy Rodríguez en el Palacio de Miraflores, ambos abordaron planes para reactivar la producción petrolera y potenciar la inversión en infraestructura energética.
La encargada de negocios de Estados Unidos en Venezuela, Laura Dogu, señaló que este encuentro forma parte de la estrategia de la administración Trump, centrada en las fases de estabilización, recuperación y transición para Venezuela.
Como parte del acuerdo, Wright y Rodríguez visitaron la planta de Petro Independencia en Morichal, en Monagas, ubicada en la Faja Petrolífera del Orinoco, la zona que posee el 87 % de las reservas petroleras del país y las más grandes del mundo. La infraestructura forma parte de los esfuerzos para revitalizar la industria, en un contexto de flexibilización de las sanciones estadounidenses al sector.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos flexibilizó las restricciones para compañías nacionales e internacionales que operen en Venezuela, permitiendo inversiones y actividades de comercio, transporte y refinación de petróleo, así como exportación de tecnología y servicios, con fondos destinados a proyectos sociales y de estabilización en el país.
Por su parte, el Parlamento venezolano, dominado por el chavismo, respaldó una reforma a la Ley de Hidrocarburos que busca atraer inversión privada y extranjera para reactivar el sector petrolero, en línea con el proceso de transición supervisado por Estados Unidos.
Estas acciones y acuerdos buscan normalizar y potenciar la producción petrolera en Venezuela, generando recursos para afrontar la crisis económica interna, mejorar el suministro energético y facilitar el financiamiento de servicios básicos, en un contexto de iniciativa conjunta entre el gobierno de EE.UU. y el régimen de Nicolás Maduro.