¿Alguna vez imaginaste que un entrenamiento de fútbol se convertiría en una experiencia mágica para los niños? El 6 de enero de 2026, eso fue exactamente lo que vivieron decenas de pequeños y sus familias en Toluca, Estado de México.
Desde horas antes del partido, familias enteras llegaron a las puertas 12 y 17 del Estadio Nemesio Díez, en busca de un regalo especial. ¿El requisito? donar un muñeco de peluche. Este gesto solidario no fue solo un acto simbólico, sino una oportunidad para que los fans más pequeños compartieran con sus ídolos, los Diablos Rojos, en un día que prometía más que solo regalos.
Rogelio, un padre que no dudó en participar, explicó: "Cuando supimos de esta actividad, no lo pensaron dos veces. Por cuestiones personales, no podía regalarles a mis hijos lo que querían, así que propuse que vinieran al estadio y ellos estaban muy emocionados". La alegría de Mariano, Jorge y Tamy lo decía todo.
La vista de las pequeñas gradas se llenó de porras, gritos y bravos hacia los jugadores, en especial hacia ‘el Chorizo Power’. Los niños no podían esconder su asombro al ver en vivo a sus ídolos: Paulinho, Luis García y Alexis Vega, quienes recibieron varias muestras de cariño y reconocimiento.
Un pequeño fan, Jeohva, no pudo contener la emoción: "¡Mira papá, ahí está Paulinho! Se ven distinto en persona". Mientras, Alexis Vega, con una sonrisa nerviosa, agradecía las porras y las piropos, pese a la atención que le causaban algunas admiradoras.
El entrenamiento culminó con la tradicional rosca de Reyes, que el equipo compartió con todos los asistentes, demostrando qué tan importante es la unión entre club y afición. Todo ello, además, consolidó el compromiso del Toluca con la comunidad: los peluches recibidos serán donados a distintas fundaciones para alegrar a otros niños.
Un día lleno de magia, solidaridad y pasión que reafirma el espíritu del 6 de enero y el amor por el fútbol. ¿Te imaginas vivir una experiencia así? Sin duda, para estos pequeños, será un recuerdo imborrable para toda la vida.