¿Alguna vez has imaginado que un enfrentamiento familiar puede escalar a niveles tan internos y peligrosos? La historia de Dashia Rocío y su padre, Ramsés Hernández, en Toluca, Edomex, te atrapará desde el primer momento.
El 27 de diciembre de 2025, la polémica se desbordó cuando, a pesar de que las autoridades determinaron que Dashia no pertenece al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) ni se dedica a extorsionar, las acusaciones en su contra no cesaron. Lo que realmente está en juego es un conflicto que ha llegado al nivel penal y que tiene en la mira a su propio padre.
Ramsés Hernández alzó la voz para desmentir las imputaciones de que sería un presunto violador, describiendo esas acusaciones como falsas y fabricadas. Él afirma con firmeza: "Es incapaz de cometer esas cosas. Todo esto responde a un conflicto personal que se ha convertido en un asunto legal".
Desde septiembre, la tensión se intensificó cuando Hernández empezó a recibir mensajes intimidatorios. En ellos, su hija le advirtió que, de no cumplir con sus exigencias, lo denunciaría por golpes o violación, incluso con amenazas como: "te voy a denunciar por golpes o violación, o a ver qué te invento, pero de que te chingo, te chingo".
Las demandantes, según su relato, exigían dinero en efectivo, ropa, viajes e incluso un automóvil a su nombre, usando amenazas legales para presionarlo. Hernández relata que enfrentó resistencia dentro de las instituciones para presentar una denuncia formal, pero logró hacerlo en las Agencias Especializadas en Violencia Familiar, Sexual y de Género del Estado de México en Atizapán de Zaragoza.
Sin embargo, la situación no fue sencilla; su hija borraba mensajes constantemente, complicando la recopilación de pruebas. A pesar de ello, lograron incorporar ciertos dictámenes periciales para sustentar la denuncia.
El padre también denunció que personal de la fiscalía acudió a la Asociación de Colonos para advertir que no se le brindara información sobre su queja, lo que él califica como un acto de intimidación institucional.
Pero esto no es todo. Hernández reveló que en el ámbito escolar, Dashia habría presentado denuncias contra un docente —quien terminó renunciando— y contra un alumno, exigiéndoles beneficios económicos o materiales a cambio de no acusarlos falsamente.
La historia ha generado una fuerte polarización en redes sociales. Una parte importante de usuarios considera a Dashia víctima, y la Secretaría de las Mujeres, dirigida por Minerva Citlalli Hernández Mora, ha manifestado su respaldo institucional.
Por su parte, Ramsés Hernández insiste en que la carpeta de investigación no se debe eliminar y que el caso debe seguir su curso con los elementos existentes, advirtiendo que la situación revela fallas graves en la atención de denuncias complejas dentro del sistema de justicia.
¿Estamos ante una historia de venganza, una acusación falsa, o un conflicto familiar que trasciende los límites de lo imaginable? La verdad aún está en discusión, pero lo que está claro es que este caso sigue dando de qué hablar.