Will Smith ha iniciado una metamorfosis personal y profesional a través de la exploración de los extremos del planeta. Tras el episodio en los premios Oscar 2022 y un período de reflexión, el actor participa en la serie documental 'Pole to Pole' de National Geographic, viajando desde el Polo Sur hasta el Polo Norte y atravesando paisajes inhóspitos y culturas diversas en busca de respuestas existenciales.
En los últimos años, la carrera de Smith se ha centrado en explorar límites físicos y espirituales, participando en proyectos como 'Emancipation' y produciendo documentales que indagan en la naturaleza humana. La serie 'Pole to Pole' evidencia esta nueva etapa, mostrando escenarios extremos en la Antártida, la Amazonía y otros lugares, con el objetivo de encontrar un sentido más profundo de vida.
En una entrevista con National Geographic, Smith afirmó que el principal aprendizaje de su travesía fue que las mejores cosas de la vida están al otro lado del miedo, una filosofía que aplicó en cada etapa del viaje. El actor destaca que afrontar situaciones incómodas y desconocidas es donde realmente se obtienen grandes lecciones.
Durante su recorrido, Smith visitó Bután, país conocido por su medición de la felicidad, donde un monje le compartió que la clave está en aceptar la impermanencia y la mortalidad para valorar mejor el presente. Esta perspectiva le ayudó a cambiar su concepción del éxito, dejando atrás la obsesión por el reconocimiento externo y entendiendo que el crecimiento y la conexión con los demás representan la verdadera victoria.
El desafío físico más extremo fue enfrentarse a condiciones peligrosas, incluyendo caminatas sobre hielo, inmersiones en aguas heladas y correr riesgos en la selva amazónica. En uno de esos momentos, una falla en su equipo de buceo le obligó a mantener la calma ante el peligro, demostrando que la fortaleza mental es crucial en la aventura.
Además de los desafíos, Smith tuvo encuentros con científicos y comunidades locales, participando en investigaciones sobre el cambio climático y en rituales indígenas. En la Amazonía, la participación en ceremonias y experiencias con venenos de animales le dejaron una valiosa lección: la importancia de romper con patrones mentales limitantes y abrirse a nuevas perspectivas.
Para el actor, la travesía fue una profunda introspección que le permitió resignificar sus miedos, especialmente el temor al fracaso y al juicio social. Aprendió a encontrarse consigo mismo en medio del caos mental, logrando mayor estabilidad emocional en situaciones de alta tensión.
Smith reveló que uno de los momentos más difíciles fue calibrar su mente antes de una inmersión polar, logrando controlar la ansiedad y mantener la calma en medio de una tormenta inesperada. Esta experiencia le reforzó la idea de que la verdadera libertad radica en la liberación mental.
Su viaje también resaltó la importancia de los vínculos humanos, enfatizando que cultivar relaciones sinceras y vivir momentos con atención y alegría son clave para una vida plena. Tras esta experiencia, Smith asegura que su mayor transformación fue emocional y espiritual, consolidando la idea de que la única cárcel real reside en la mente.
Actualmente, el actor se muestra más abierto y vulnerable, compartiendo sus miedos y fracasos para inspirar a otros a desafiar sus propios límites. Su recorrido por los extremos del planeta es, en esencia, un llamado a abrazar la incomodidad, aceptar el miedo y buscar un propósito en cada experiencia, promoviendo así un cambio interior que trasciende lo físico.