¿Te imaginas que un vuelo presidencial sea detenido por una negativa de combustible en pleno recorrido internacional? Esto es exactamente lo que ocurrió en 2025 y revela un episodio inesperado que tiene a Colombia y Estados Unidos en el centro del escándalo.
Todo empezó después de que el presidente Gustavo Petro fuera incluido en la Lista Clinton, un listado del Departamento del Tesoro de EE. UU. que sanciona a personas y empresas vinculadas con narcotráfico y lavado de dinero. La medida, que busca presionar y limitar las relaciones financieras con estos actores, generó diversas repercusiones internacionales.
Pero lo sorprendente no fue solo la sanción en sí, sino lo que ocurrió en Cabo Verde durante la gira por Medio Oriente y África. Según documentos oficiales filtrados por la Fuerza Aeroespacial Colombiana y publicados por Red+ Noticias, la empresa estadounidense Associated Energy Group LLC, conocida como Aeg Fuels, que era la proveedora habitual de combustible para el avión presidencial colombiano, negó el servicio en ese país.
Fundada en 1988 y con presencia en más de 197 países, Aeg Fuels se presenta como un proveedor global de combustible para aeronaves. Ofrece servicios que van desde la venta de combustible hasta soporte logístico de vuelos, planificación de rutas y distribución en aeropuertos internacionales. La firma cuenta con oficinas en ciudades clave como Miami, Houston, Londres, Dubái, Singapur, Shanghái y Brasil, y tiene entre sus clientes a aerolíneas, fuerzas armadas, y vuelos del gobierno, incluyendo a jefes de Estado.
La relación contractual entre la Fuerza Aeroespacial Colombiana y Aeg Fuels indicaba que la empresa debía suministrar combustible al avión presidencial en sus desplazamientos internacionales. Sin embargo, tras el incidente en Cabo Verde, esa relación quedó en revisión.
El propio presidente Petro intentó tranquilizar a la ciudadanía, asegurando en sus redes sociales: “No hemos tenido un solo segundo de retardo en nuestro viaje, no es cierto que no le hayan puesto gasolina al avión, ni nada por el estilo. Ni ha existido demoras en la tanqueada del aparato.” Pero, en una revelación posterior, admitió que sí hubo una negativa de combustible, aclarando que ocurrió en Cabo Verde, no en España como se había especulado inicialmente.
Petro añadió: “Fue la empresa norteamericana con la que la FAC contrató toda su gasolina fuera del país, cosa que nunca debió ocurrir, y el lugar fue Cabo Verde en África.” Además, anunció que el gobierno colombiano dejará de usar los servicios de esa firma, señalando que “menoscaba la dignidad” del país y que, por ello, romperán el contrato.
¿Pero qué relación tiene esto con la Lista Clinton? El presidente vinculó ambos hechos y afirmó que enfrentaba una persecución política internacional. Según él, las acciones contra Colombia se deben a presiones externas y a desacuerdos sobre temas de política global.
La Lista Clinton es un mecanismo del Departamento del Tesoro de Estados Unidos que impide relaciones comerciales o financieras con individuos o entidades vinculadas al narcotráfico y lavado de dinero, imponiendo sanciones que afectan a empresas en todo el mundo. La inclusión en este listado lleva a que muchas compañías suspendan relaciones por temor a ser sancionadas o arriesgarse a sanciones secundarias.
Para Petro, esa sanción no solo tiene implicaciones económicas, sino que también repercute en las relaciones internacionales de Colombia. Él aseguró que estas acciones buscan aislar al país y que “las determinaciones unilaterales” no deben seguir afectando su soberanía. ¿Hasta dónde llegarán estas disputas internacionales y qué consecuencias tendrá para el clima diplomático en la región? Solo el tiempo lo dirá.