Yamil Bukele, presidente de la Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT), trabaja en una profunda transformación del sistema futbolístico del país, que enfrenta problemas de desorganización administrativa y falta de proyección a largo plazo. Tras su incorporación a la federación, Bukele renunció a su cargo en el Instituto Nacional de los Deportes (INDES) para cumplir con los estatutos que exigen desvinculación previa en otros puestos deportivos.
Al asumir el cargo, Bukele describió a la FESFUT como una entidad «gravemente desordenada» en aspectos administrativos y financieros, con recursos limitados y una visión a largo plazo inexistente. En respuesta, propone una reconstrucción desde cero, que requiere trabajo constante y enfoque en la formación en todos los niveles, con la mira puesta en la clasificación a un mundial, meta que considera posible con un esfuerzo sostenido.
Respecto a la continuidad del técnico Hernán Darío Gómez como entrenador de la selección nacional, Bukele defendió la decisión de renovarlo, destacando su experiencia como cinco veces mundialista y resaltando la importancia de mantener procesos constantes en el tiempo.
En relación con los programas juveniles, Bukele mencionó la clasificación al Mundial Sub-17 lograda con apoyo logístico del INDES, mediante partidos en España y Francia, aunque aclaró que actualmente ese proceso no está en sus planes inmediatos. En cambio, enfocan esfuerzos en un proceso que inicie al menos dos años antes de una competencia sub-20.
El proyecto estratégico de la federación contempla la detección masiva de jóvenes talentos, tanto en El Salvador como en el extranjero —especialmente en Estados Unidos—. Durante visorias en Los Ángeles junto a Hugo Téllez y Mauricio Cienfuegos, participaron aproximadamente 250 jugadores solo en California, con planes de expandir la búsqueda a otras ciudades estadounidenses como Houston, Atlanta y Virginia. Hasta ahora, 22 jugadores en categorías sub-17 y sub-20 han sido incorporados, con la expectativa de sumar quince más en los próximos años.
Asimismo, se implementa una estructura de formación desde los 13 años en las distintas provincias, con competencias que permiten a los clubes desarrollar y detectar talentos para futuras convocatorias nacionales. Bukele resaltó que en enero y febrero de este año se entrenaron simultáneamente cinco selecciones diferentes, evidenciando el compromiso de fortalecer los procesos formativos.
Por otra parte, aunque FESFUT aún enfrenta limitaciones económicas, Bukele señaló avances en conversaciones con el sector privado, que está mostrando interés en apoyar los proyectos mediante alianzas con marcas comerciales. La estrategia clave será convertir cada recurso en una inversión, diferenciando el gasto que no genera beneficios a largo plazo y asegurando la continuidad de los programas deportivos.
Con estos pasos, Yamil Bukele busca transformar el fútbol salvadoreño en un sistema más ordenado, competitivo y orientado a la formación de nuevos talentos, con una visión a largo plazo para alcanzar logros internacionales significativos.